El municipio de Villa de Mazo, que limita al norte con Breña
Baja, al sur con Fuencaliente, al oeste con El Paso y al este con el océano
Atlántico, está situado en el este de la isla de La Palma. Abarca una extensión
de 71,12 kilómetros cuadrados, lo que le hace ser el tercer municipio en orden
a su superficie, ocupando un 10,05% de la isla, según el dato reseñado con
anterioridad. No obstante, fue mayor en otro tiempo, ya que hasta 1837 le
perteneció el territorio del hoy pueblo de Fuencaliente de La Palma. Pese a la
merma sufrida, sigue siendo un amplio territorio con un hábitat disperso,
distribuido en 14 entidades o barrios, si bien hasta 1940 se podían contar 49
núcleos diferentes. En cuanto a su altitud el pueblo, casco urbano, posee 500
metros de altura, Malpaíses y Tigalate 650 metros y 280 metros Monte de Breña.
En referencia al paisaje, destacan las características
volcánicas que le hace tener un suelo joven y permeable, lo que no ha impedido
que los diversos temporales hayan causado numerosas pérdidas en propiedades y
habitantes. El temporal que, sin duda, ha ocasionado trágicas consecuencias fue
el de la noche del 15 al 16 de enero de 1957, causando 3 muertos en esta villa
y un panorama desolador, frente a los 22 fallecidos de Breña Alta y a los 2 de
Breña Baja.
En este municipio se encuentra el único aeropuerto civil de
la isla, completamente construido con una estructura arquitectónica de
vanguardia, actual y funcional, para las necesidades primordiales de los
pasajeros en general, que llegan a la isla de distintas procedencias.
El pueblo, casco urbano, tiene una extensión de 4,8
kilómetros cuadrados, aproximadamente.
Es, además, de un barrio, el lugar que alberga el casco
principal del pueblo: la Casa Consistorial, la parroquia de San Blas, el Centro
de Salud, la Escuela Infantil, el Polideportivo, los centros de Educación
Primaria y Secundaria y toda una serie de servicios.
Cerca del pueblo se halla dos pequeños núcleos Monte y El
Poleal, cuya vida cotidiana discurre de forma paralela, atendiendo a las
similitudes los tratamos conjuntamente con el pueblo.
El pueblo, junto a los otros barrios, sigue ofreciendo hoy
una visión bastante natural y rural a la vez. La cercanía del monte es palpable
si tenemos en cuenta que el mismo pueblo casi por completo la montaña de Las
Toscas y del Estudiante. Está situado en las faldas del cono volcánico de las
Toscas y estar rodeado de otros conos.
En el casco urbano se ha propiciado que se desarrolle un
crecimiento urbano más extenso, que en otras partes del municipio. Así la
imagen del pueblo es bastante compacta, aunque seguimos con la particularidad
de combinar dentro del propio entorno huertas de cultivo junto a viviendas y
edificios.
El conjunto arquitectónico más destacado lo constituye la
casa de Leopoldo Pérez Díaz, ‘La Casa Roja’, que hoy alberga el museo del
Corpus y el Bordado. Se trata, como resalta Velázquez Ramos en la Historia
General de Villa de Mazo, del edificio más significativo de la arquitectura
doméstica del municipio y una parte fundamental de nuestro paisaje urbano. Es
una mansión hecha con la clara intención de evidenciar el estatus social de sus
dueños, cuya volumetría y distribución, a pesar de las reformas sufridas en el
pasado, son de gran belleza plástica, siendo uno de los inmuebles más
sobresaliente de todo el término municipal.
Son muchos los vecinos que han elegido vivir en esta zona,
por lo que la dispersión de viviendas unifamiliares es bastante acusada en
estos barrios. Junto a las viviendas existen pequeñas huertas que contienen
cultivos para el autoconsumo, pues por fortuna sigue arraigado en nuestra
cultura el cultivo del campo.
CRONOLOGÍA HISTÓRICA:
1492: Desde ese entonces la isla
dependía de la autoridad del Cabildo. Ya en 1752 los alcaldes, anteriormente
designados por el gobernador, fueron elegidos por la Audiencia y, a partir de
1768, bajo la presidencia del alcalde, comenzaron a funcionar unas juntas
autodenominadas ‘ayuntamiento’, que empezó a actuar de forma independiente en
1813, pero tras la abolición de la constitución de 1812 decretada por el rey
Fernando VII (1784-1833), el ayuntamiento de este término municipal pasa por un
periodo de inestabilidad política, así, entre 1815 y 1820, fecha en la que el
aludido monarca jura, de nuevo, la Constitución ante las Cortes, ocupan la
presidencia corporativa del municipio 5 personas. Restablecida la misma, se
abre un nuevo periodo de signo progresista, llamado Trienio Liberal
(1820-1823).
1823: En octubre de 1823, Fernando VII, volvía
a decretar la suspensión de las normas constitucionales y, si bien, con la
muerte del rey, 29 de septiembre de 1833, se pondría fin a este largo tiempo
absolutista, aunque en Villa de Mazo se prolongó hasta 1836, triunfando las
fuerzas progresistas y son restituidos los concejales de la década anterior,
hasta la toma de posesión del nuevo consistorio.
1837: En 1837 se confirma oficialmente la independencia de Fuencaliente de La Palma, constituyéndose, 19 de febrero de 1837, el primer ayuntamiento del citado municipio. Aún, así, en 1852, dicha entidad territorial solicitaría sin éxito la reunificación.
Uno de los asuntos que llama la atención es la realización
de las obras de redescubrir la antigua Fuente Santa. Las últimas noticias de la
posibilidad de recuperación, se origina en 1981, a raíz de enfrentamientos.
1868: En 1868 se produjo el estallido
revolucionario, aunque numerosos vecinos y los concejales electos no mostraron
reconocimiento y obediencia a la nueva junta, por lo que el término municipal
mantuvo la autonomía, restableciéndose el ente corporativo en 1856.
1869: Entre el 1 y el 4 de enero de 1869, se
celebran las primeras elecciones municipales con el nuevo sistema electoral de
sufragio universal que daba derecho al voto a todos los varones mayores de 25
años. Elecciones que no fueron del todo pacíficas, debido a los conflictos de
intereses partidistas y problemas personales entre los políticos de aquel
entonces.
1873: En 1873, se proclamaría la República,
pero la Villa de Mazo se quedó como estaba y las viejas estructuras de poder
apenas se resintieron, pero el 29 de diciembre de 1875, se instaura la
Monarquía borbónica en todo el territorio nacional con el rey Alfonso XII (1857-1885).
El nuevo gobernador civil de la provincia de Canarias ordena el relevo de
concejales e instaura a los que habían sido destituidos del poder en 1868.
El municipio obtiene del rey Alfonso XII el título de Villa,
por real decreto de 18 de marzo de 1878.
Tras el fallecimiento del citado monarca, 25 de noviembre de
1885, durante estos años, 1885-1902, sucedería un auténtico rosario de
conflictos y un continuo cambio de personas en los cargos públicos.
1902: El 17 de mayo de 1902, aconteció la
subida al trono del rey Alfonso XIII (1886-1941), no supuso un cambio en la
política, seguiría bajo la sombra del caciquismo. En 1910, la corporación
tachaba de vicioso el funcionamiento de la Diputación Provincial, abogando por
la creación de un organismo que en cada isla tuviera competencias, denominados
cabildos insulares.
El Cuerpo de la Guardia Civil tuvo presencia en 1920, aunque
había sido solicitado desde 1911. Su primera casa cuartel se localizó en la
zona de El Calvario en un inmueble propiedad de Juan Morera Hernández.
A pesar de todo, en 1934, el diputado Alonso Pérez Díaz
intercede para que no se suprimiera este puesto en la villa y comarca, aunque,
sin embargo, se materializó el 15 de junio de 1993.
1925: El 20 de noviembre de 1925, la
corporación vigente nombra a sus majestades, los reyes, Alfonso XIII y a su
esposa, la reina Victoria Eugenia Julia Ena de Battenberg (1887-1969), alcalde
y alcaldesa, con carácter honorario, como lo había hecho días antes
Fuencaliente de La Palma.
El 10 de enero de 1926, se ratifica la decisión tomada, el 6
de diciembre del año anterior, de dar el nombre de Alfonso XIII a la plaza de
la villa.
En 1925, al alcalde de ese entonces solicitaría a SM, el
rey, por medio del homónimo de Santa Cruz de La Palma, de viaje a Madrid, la
construcción por el Estado, de un camino vecinal desde La Polvacera a Tigalate,
finalizando en Puente Roto, pasando por las ermitas de Santa Rosalía, Lodero y
San Juan de Belmaco.
1930-1936: El 3 de febrero de 1930, se
inaugura la nueva sede del ayuntamiento, edificio de ubicación de las actuales
Casas Consistoriales.
Ya en 1931, el periodo republicano fue vivido con gran
intensidad. La plaza del pueblo pasa a llamarse Pedro Pérez Díaz. En las elecciones de 1933, la mujer pudo
ejercer el voto. En 1936 cuatro calles recibirían su primera denominación en el
callejero local: Diego Martínez Barrio, líder nacional de Unión Republicana;
Manuel Azaña Díaz, elegido presidente de la República; Alonso Pérez Sánchez,
exalcalde y padre de Pedro y Alonso Pérez Díaz y Benito Pérez Galdós, único
nombre, que ha perdurado hasta nuestros días.
Con el alzamiento militar franquista llegó la guerra,
partiendo para los frentes peninsulares muchos de los vecinos, llamados y
movilizados a filas. Algunos, por no decir casi todos, perdieron la vida en el
campo de batalla, oficialmente fueron 29 los citados a cumplir su deber
patriótico. En su honor se acordó erigir la conocida Cruz de los Caídos, frente
al templo parroquial de San Blas, en abril de 1943.
En octubre de 1936, se acuerda el cambio de los rótulos de 3
calles, las designadas por primera vez, referidas anteriormente, por los de
Maximiliano Pérez Díaz, Calvo Sotelo y General Mola, respectivamente. La plaza
principal hasta el momento Pedro Pérez Díaz, pasaba a conocerse del General
Franco. En 1937, se decidirá rotular otra calle con el nombre de José Antonio
Primo de Rivera, acuerdo que se tomará en noviembre de 1965.
Desde 1936, en la villa hubo persecuciones políticas, por
masonería, de emigración… y se enfrentó a la crisis económico-social, que se
agravaría con el comienzo de la segunda guerra mundial. De esta etapa nos
queda, entre otros recuerdos, la tumba en el camposanto local del soldado
británico, John Lee, de 22 años, cuyo cadáver apareció en las aguas de las
costas de la Villa de Mazo, en marzo de 1943 y, además, el desenvolvimiento social
de los habitantes fue alterado por dos grandes fenómenos naturales, que
sucedieron en este orden siguiente, siendo la erupción volcánica de 1949 y el
aluvión de 1957. Como si no fuera poco, se recuerda para aquellos que no lo
sepa, el rápido paso, en 1950, del propio Franco por la localidad.
1956: En abril de 1956, el municipio pasó a
llamarse Villa de Mazo, a instancias de la Delegación Provincial del Instituto
Nacional de Estadística, por la necesidad de diferenciarlo de otros lugares
nacionales, que poseía igual o parecido nombre, aunque hasta 1958 no lo
aprobaría el consejo de ministros.
1964: En acuerdo tomado por la corporación
municipal en 1964, se le da la denominación de Alonso Pérez Díaz, patricio e
ilustre hijo de la Villa de Mazo, republicano y muerto en la cárcel en 1941, a
la Biblioteca Municipal, que se instaló en su casa natal, donde permanece en la
actualidad.
1973: El 7 de marzo de 1973, los entonces
príncipes de España, Juan Carlos de Borbón (1938) y Sofía de Grecia (1938),
pisaban territorio de la villa. El alcalde de ese entonces y vecinos forman
parte del grupo de autoridades que reciben a la pareja real. Más tarde, en
1977, volvieron a La Palma.
En las últimas elecciones municipales de la etapa
franquista, finales de 1973, Oilda Sánchez Díaz se convierte en la primera
mujer concejal de la historia política del municipio.
1977: El 15 de junio de 1977, se celebran las
primeras elecciones democráticas, triunfando el partido UCD, Unión del Centro
Democrático, tanto a nivel nacional como local, que volverá a ganar en las
elecciones generales, de 1979, y en las municipales del mismo año, resultando
elegida Hermas Concepción Méndez. Sería en las elecciones de 1983, cuando se
vería, por primera vez, el triunfo del PSOE, Partido Socialista Obrero Español.
1994: Con un paréntesis de casi 20 años, se
retoma la cuestión de la creación del escudo heráldico del municipio, que es
aprobado por la Comisión Heráldica de la Comunidad Autónoma de Canarias,
llegando la aprobación definitiva de la Consejería de la Presidencia, el 15 de
marzo de 1994.
El PSOE se mantendría en la presidencia del ayuntamiento
villano hasta el 14 de junio de 2003, fecha en la que toma posesión de la
corporación el CC, Coalición Canaria.
RESUMEN HISTÓRICO:
Tierras habitadas por los aborígenes antes de la conquista,
inmediatamente después de ella el conquistador, Adelantado Alonso Fernández de
Lugo (1455-1525), comenzó el reparto de tierras, correspondiendo alguna data a
este término.
También, desde aquellos primeros tiempos se le nombró
alcalde pedáneo y alguacil ejecutor y los vecinos, como en otros pueblos de la
isla, constituyeron un pósito de granos.
Desde 1495 se tiene constancia de la edificación de una
pequeña ermita dedicada a San Blas, en terreno cedido al efecto por Martín
Camacho y otros conquistadores. Según Millares Torres, se la erigió parroquia
en 1571, aunque el sagrario no se instaló hasta los primeros años del siglo
siguiente, cuando los vecinos cumplieron su promesa de dotar al templo de lo
preciso para tenerlo.
Por otros lugares del municipio se fueron levantando
ermitas, algunas muy antiguas, y, al igual que durante la época prehispánica,
Villa de Mazo ocupó un puesto destacado en la isla, como lo demuestran sus
edificios y la prosperidad de que gozó.
Por la Constitución de 1812 se constituyó en municipio
independiente, ocupando en sus inicios una vasta superficie, reducida al
segregarse de él Fuencaliente de La Palma, en febrero de 1837.
En 1878, el rey Alfonso XII, por su importancia y aumento de
población, le concedió el título de Villa.
PATRIMONIO:
Parque Arqueológico de Belmaco. El municipio atesora
uno de los principales yacimientos arqueológicos de la isla de La Palma,
llamada Cueva de Belmaco, en realidad, se trata de varias oquedades cercanas
entre sí, donde se hallan ‘petroglifos’ de la época prehispánica, cuando el
pueblo benahoarita vivía en la isla. El recorrido permite visitar los aludidos
petroglifos in situ y objetos hallados en el lugar en una edificación que sirve
como centro de recepción.
Museo Casa Roja. Se trata de un imponente inmueble de
trazas palaciegas, en el mismo núcleo urbano de la Villa de Mazo. Construido a
principios del XX. Custodia en la actualidad un centro sobre el bordado, de
gran tradición local, y la festividad del Corpus Christi, sin duda la mayor
manifestación cultural del municipio, declarada Fiesta de Interés Turístico
Nacional (FITN).
PERSONAS DESTACADAS:
Pedro Henríquez Almeida (1584-¿?), militar, marino y
constructor naval.
Luis Tomás Leal (1688-1757), provincial de la Orden
de Predicadores en Canarias, entre 1727 y 1735.
Isidoro Ortega Sánchez (1843-1913), constructor de
molinos de viento.
Norberto Pérez Díaz (1862-1924), sacerdote.
Maximiliano Pérez Díaz (1864-1926), farmacéutico y
político.
Pedro Pérez Díaz (1867-1930), abogado, político y
filósofo.
Caridad de Zalazar y Fernández Ferraz de Robles Guzmán
(1869-1948), escritora, vinculada al mundo de la educación y la cultura.
Alonso Pérez Díaz (1876-1941), político, abogado y filósofo.
Vito Gómez ‘CUQUILLO’ (1880-1935), poeta y afamado
versador.
Manuel Cornelio Morales Pérez (1902-1986), médico
titular del recién creado municipio de Tazacorte.
José Gregorio Toledo Pérez (1906-1980), pintor.
Hiscio Amilcar Morera Bravo (1913-1991), médico.
Raimundo Manuel Martel San Gil (1914-2000), geólogo.
Enrique Fernández Caldas (1923-2013), licenciado en
Ciencias Químicas e Hijo Predilecto de La Palma, en 2002.
Marino Sicilia González (1927-2012), sacerdote e Hijo
Predilecto de Villa de Mazo, en 2000.
Elías Yanes Álvarez (1928-2018), teólogo y arzobispo
emérito de Zaragoza.
Genaro Miguel Morales Díaz (1931-2013), maestro y
licenciado en Filosofía y Letras.
No nos quepa la menor duda, que podría ser el listado anterior una denominación interminable de nombres de personas, tan merecedoras como las que están en ella, pero abocamos por una selección no difícil de concretar. Lo destacable lo asignamos a todos los habitantes de Villa de Mazo por sus sentimientos, vivencias y la vinculación entre sus profesiones y de su interés artístico, cultural y social…
VISITAS DE INTERÉS CULTURAL:
Es interesantísima la Cueva de Belmaco con sus inscripciones
benahoaritas, así como otros yacimientos arqueológicos, vestigios de su pasado
prehispánico.
El templo parroquial de San Blas es muy hermoso, siendo
catalogado como ‘la mejor iglesia palmera tras El Salvador’. En su interior se
guardan preciosos retablos, esculturas flamencas y andaluzas, tablas
procedentes de Flandes, así como un Jesús Niño de la escuela de Martínez
Montañés.
Otras ermitas interesantes hay esparcidas por el término
municipal como Los Dolores, Lodero, Santa Rosalía y San Juan de Belmaco.
Igualmente, sus edificios barrocos y neoclásicos constituyen
puntos atractivos para visitar.
ECONOMÍA:
Es la agricultura la base económica de este municipio. Sus
tierras de secano se dedican a la producción de papas, viñedos, cereales,
frutales, boniatos, legumbres, etc. Por su parte, las de regadío se consagran
primordialmente al cultivo de plataneras, a las que siguen en importancia las
papas, hortalizas, boniatos, frutales, cítricos, etc. Son famosos sus vinos.
La ganadería, aunque en retroceso como la agricultura,
continúa siendo otro de los pilares de la economía municipal.
En cuanto a la ocupación de sus habitantes, es sin duda el
sector primario el que da trabajo al mayor número de activos laborales, dentro
de él, la agricultura ocupa la cabeza, con una pequeña presencia de la pesca.
Le sigue el terciario, especialmente en el subsector servicios.
Esta actividad la desarrollan los residentes en este término, fuera de sus
límites, en especial en la capital insular, Santa Cruz de La Palma.
Finalmente, en el sector secundario es la construcción la que absorbe más mano de obra.
ASPECTOS GEOGRÁFICOS:
Representa una amplia franja, que se extiende desde la
Cumbre Vieja, en el sector sureste de la isla. Su límite con Breña Baja, al
norte, sigue una línea que desciende desde las cumbres del interior, hasta las
inmediaciones de la Caleta del Palo, cortando la pista del aeropuerto. Al
oeste, su frontera con El Paso sigue los puntos culminantes de la cumbre ya
reseñada, continuándose hacia el sur, en encuentro con Fuencaliente de La
Palma. Precisamente, por este sector meridional, una línea que va desde el
volcán de Martín, hasta la Punta del mismo nombre, marca dicha divisoria.
El litoral muestra los efectos de la ocupación por las lavas
recientes. Sin embargo, esta costa rocosa, deja espacio para unas cuantas
playas. En algunos tramos, sobre todo hacia el sur, aparece formando un amplio
acantilado.
Van a ser los materiales volcánicos recientes los que
recubran el municipio, constituyendo una de sus notas características. De esta
forma, numerosos conos volcánicos surgen diseminados, desde el interior hasta
la misma costa. La juventud de estos materiales, ha impedido que la incisión de
los barrancos sea más intensa, no suponiendo, mayormente, parte destacada del
relieve.
No faltan, en este espacio, algunas significativas muestras
del volcanismo intrusivo, correspondientes a pitones sálicos, caso de los
roques de Nambroque o el de Niquiomo.
El volcán Martín de Tigalate, ya en el límite de
Fuencaliente de La Palma, representa uno de los dos testimonios de volcanismo
histórico, aquí localizados. En octubre de 1646 entraría en erupción, a partir
de una fractura situada en la Cumbre Vieja. Daría lugar a dos aparatos
eruptivos separados, en tramo superior, así como a otras pocas erupciones
menores, a unos 500 metros de la costa. Sus lavas ocuparían toda esta ladera,
llegando hasta el mar.
También en 1949, la erupción del San Juan, dejaría su
huella, con la aparición de un conjunto volcánico, que se distribuye a lo largo
del límite municipal con El Paso. Aparece, por un lado, El Duraznero, edificio
volcánico formado, en parte, por una serie de focos eruptivos, al que se une la
emisión de una colada lávica que correría hacia la costa occidental. A unos 200
metros, el cráter de Nambroque u Hoyo Negro, es el resultado de una interacción
del magma con un manto freático.
La población aparece dispersa a lo largo de la zona de
medianías, donde también se encuentra el casco urbano principal, El Pueblo, y
la mayor parte del espacio cultivado.
La situación en el sector oriental de la isla, y la
disposición del relieve, da lugar a que la humedad aportada por el alisio se
aprecie de forma más clara en la zona septentrional, mientras que, hacia el
sur, dichos vientos se desvían y aceleran, acentuándose la aridez.
Ello se refleja en la vegetación, que muestra unas
importantes extensiones de Monteverde, fayal-brezal, en ocasiones disperso
entre los cultivos, que dan paso, a mayor altura, al pinar. Sin embargo, a
medida que avanzamos hacia el sur, los pinos son los que ocupan la totalidad de
la superficie arbolada. Ya en las zonas inferiores, aparece el dominio de las
plantas xerófilas, propias del piso basal.
VISITAS DE INTERÉS NATURAL:
Todo el sector occidental se encuadra dentro del Parque
Natural de la Cumbre Vieja y Teneguía. Une a la existencia de importantes
manifestaciones volcánicas recientes e históricas (1646-1949), la presencia de
pitones sálicos, en un espacio de gran valor florístico y faunístico.
La montaña del Azufre, es un espacio protegido, que añade a
su interés paisajístico, el hecho de concentrar una gran variedad
geomorfológica. Además del gran cono, bien conservado, aparece un acantilado, playa
de arena, cono de deyección… Y donde también encuentran refugio algunas
especies vegetales destacadas.
Ya en el extremo meridional, el paraje de las coladas del
volcán de Martín, delimita las coladas de dicha erupción histórica, que ofrece
una notable variedad de formas, y donde se aprecian los grados de colonización
vegetal, junto a islotes lávicos, kipukas, que no se vieron afectados por la
erosión.
CULTURA POPULAR:
Variada es la producción artesanal, donde destacan los
bordados, encajes, traperas, tejidos de lana, cestería, trabajos de madera… Se
incluyen las cuidadas reproducciones de piezas cerámicas de los auaritas, o
aborígenes palmeros.
Entre las fiestas, tiene especial relevancia la del Corpus
Christi, donde participan los diversos barrios del municipio, y declarada de
Interés Turístico (FIT). Al menos desde 1873 hay constancia de su celebración.
A las primorosas alfombras, se unen los arcos, estructuras de madera,
espectaculares y originales, diseñadas y realizadas por manos artesanales, son
adornadas con material vegetal, semillas y pétalos de flores, formando bellas
composiciones.
Producto de sus campos, de parras que crecen entre cenizas
volcánicas, son los apreciados vinos tintos, de buen cuerpo.
COLOCACIÓN DE LOS BUSTOS DE PEDRO Y ALONSO PÉREZ DÍAZ:
El 1 de abril de 2023, se llevó a cabo la ceremonia de
presentación y colocación de los bustos de dos eminentes hijos de Villa de
Mazo, los hermanos Pedro y Alonso Pérez Díaz, en la plaza que lleva el nombre
del primero, junto a la casa natal de ambos, delante de la que fuera vivienda
familiar de los Pérez Díaz, donada al pueblo, por voluntad del segundo.
Las esculturas están colocadas sobre dos columnas de piedra
y una tercera, situada en la base, se halla una placa con un texto alusivo a
los méritos de los homenajeados. El grupo escultórico es obra del escultor e
imaginero palmero Domingo José Cabrera Benítez (1971), Domingo Cabrera,
que han sido fundidos en bronce en el taller Bronzo de Tenerife.
Momentos antes de descubrir los bustos, la alcaldesa vigente
le dio las gracias al escultor y destacó diversos aspectos de la vida de los
Pérez Díaz.
De Pedro Pérez Díaz, destacó que había sido una figura
primordial en la creación de los cabildos insulares hace 110 años, mediante la
Ley de 11 de julio de 1912 y en el Reglamento provisional de 12 de octubre del
mismo año.
Desde 1906, el letrado del Consejo del Estado defendió la
existencia de un organismo administrativo insular.
Este planteamiento de autonomía insular lo confirmaba en su
trabajo ‘La cuestión regional y la autonomía’, impreso en Madrid en 1908,
participando decisivamente en la comisión permanente, que los tinerfeños
constituyeron en ese mismo año para interceder en favor de la unidad de la
provincia y de la autonomía.
Su intervención en el seno de esta comisión, en especial
tras la publicación del decreto Moret en 1909, fue notable, puesto que fue el
miembro de la ponencia que se encargó de redactar la propuesta de bases del
cuestionario, que se incluyó en la información pública y que abriría luego el
Gobierno Canalejas en 1910.
También, fue el promotor de la asamblea celebrada en La
Palma, en noviembre de 1910, en la que el compromiso con los cabildos resultó
fundamentado y cuando publicó ‘El problema canario’, que se revela como un
auténtico ‘anteproyecto’ de la histórica Ley de 11 de julio de 1912.
A continuación, sin más demora, exaltó un conjunto de
cualidades, si así se pudiera llamar dotes, de Alonso Pérez Díaz, importante
figura de la política. Se formó en Filosofía y Letras y Derecho en Madrid,
terminando sus estudios en 1904. Ese año funda en Madrid la Unión Escolar, que
pretendía la fusión de los estudiantes universitarios de todo el país.
Entonces, se inicia en la política de la mano de su hermano Pedro y Nicolás
Salmerón Alonso (1838-1908). A su regreso a La Palma ejerce como profesor y
abogado.
Se convierte en líder de los republicanos palmeros y con la
dictadura de Primo de Rivera fue elegido alcalde de Santa Cruz de La Palma en
1923, cargo que desempeñó durante 5 meses.
Tras el advenimiento de la segunda República Española, es
diputado a cortes. Después, de la sublevación militar de 1936, sería
encarcelado y enviado a Tenerife, siendo trasladado a Gran Canaria, falleciendo
en condiciones precarias y en prisión, en 1941. Pasadas unas décadas se
depositaron sus restos mortales en un panteón, en el camposanto de la capital
insular de la isla, donde un Instituto de Enseñanza Secundaria, lleva su
nombre.
Se les rindieron en su memoria un merecido homenaje
infinito, reclamado desde hace muchísimos años por los méritos contraído por
ambos ilustres hijos, villeros de honor y presente en la mente de todas las
generaciones de paisanos de un pasado sin frontera, un presente halagador como
vector innovador de aquí en adelante, en consonancia de un futuro próspero y
pregonero innovador para el bien del progreso de la tierra prometida por
aquellos que lucharon por ella con la intención de que esos dos bustos se
perpetúen para la historia de Villa de Mazo y sirvan de referencia.
Fue un gran acierto del ayuntamiento al aceptar una propuesta inicial de la asociación Nuevo Surco y hacer justicia con la colocación de los mismos. Dos personajes ilustres, que dejaron huellas profundas, no sólo en el municipio que le vio nacer, sino en La Palma, En Canarias y a nivel nacional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario