Cada etapa del camino tiene un nombre y cada nombre guarda
una historia. Con toda mi imaginación me pongo a escribir. Voy a referirme a
Anselmo Pérez de Brito (1728-1772), un palmero por la libertad. Entre las
personalidades que han dado relevancia a la historia política de La Palma del
siglo XVIII. Era abogado y ocupaba un lugar prominente. De origen humilde y
nacido en el pago de Juan Adalid, villa de Garafía. Sitio coronado por la
majestuosa montaña de La Centinela. Es pequeño, desafiando a la misma
naturaleza con voracidad manifiesta como promontorio y atalaya de composición valerosa
para tener un punto de mira de largo alcance y tener vigilado un amplio
horizonte, en cualquier segundo del día, durante las veinticuatro horas.
Gracias a su pronunciada geografía, agreste y difícil acceso, ha conservado
durante tiempo su bella arquitectura tradicional. Antes fue un lugar de huertas
fértiles.