Sin más dilatación en el tiempo inexorable de un gran
acontecimiento comenzamos la crónica de la restauración de la fuente o pila
de la plaza de España de Santa Cruz de La Palma, cuyo acto de inauguración se
hizo el miércoles, 12 de marzo del recién estrenado año de 2025, a las 11
horas, en el mismo escenario en que se halla ubicada, con un magnífico y bello
escenario formado por elementos patrimoniales como lo es el frente o atrio con
su escalinata de la parroquia matriz de El Salvador; excelente fachada del
ayuntamiento capitalino insular de dos plantas de arquitectura renacentista
civil; casonas señoriales o palacetes de Pinto, Massieu, Monteverde y Lorenzo,
complementado con un valor sobresaliente por la torre o campanario de la
iglesia y por la estatua del señor Manuel Díaz Hernández (1774-1863).
Situada entre las calles O´Daly (Real) y Pérez de Brito,
avenida de El Puente y Vandewalle con perspectivas fabulosas para llamar la
atención de los viandantes, que pasen en medio de tal conjunto arquitectónico antes
descrito conscientes de su existencia.
Su nombre más común entre los ciudadanos es ‘La fuente o
pila pública de agua de la plaza de España’, que suministraba dicho oro
líquido a los ciudadanos de una población necesitada de ella, traída por medio
de la canalización, gran obra de ingeniería a través de los Molinos de Bellido
o Vellido, construidos dos en el siglo XVII y otros tantos en el XIX, situados
en la denominada ‘Ruta del Agua’, a los puntos más altos del municipio,
como eran La Huerta Nueva y el de Cajita Blanca, desde donde se le distribuía,
que provenía de los ricos nacientes del barranco del Río.
.jpg)
La historia de una ciudad se escribe con letras a fuego de
fragua. Digo esto, aunque sea de forma literaria, porque la de Santa Cruz de La
Palma se permite ser un orgullo para sus habitantes y a quienes nos visitan,
oliendo a antigüedad, constancia y proyección innegable hasta nuestros días. Se
ha escrito miles de páginas, se ha vertido muchísima tinta, que nos relata lo
sucedido en nuestro suelo patrio. Unas veces con tinte amargo y otras con
satisfacción de conseguir un objetivo notable en su defensa por nobles hijos,
que dieron lo mejor de sí mismo por defender el terruño y salvaguardar los
valores que, no quepa la menor duda, nos distinguen de una forma especial para
gloria y memoria de la isla de La Palma, Canarias y de España.
Una vez sucedido el siniestro, incendio de la ciudad,
ocasionado por el pirata francés François le Clerc (¿? 1563), el sábado, 18 de
julio de 1553, popularmente conocido por Pata de Palo. El
corsario hizo arder de manera devastadora la ciudad, por aquel entonces, muy rica
y opulenta, y el puerto preferido para el comercio con las Indias.
Destruida la primera Casa Consistorial, ayuntamiento o Primer Concejo de La
Palma, en dicho solar se construyó la presente fuente o monumento patrimonial,
en 1588, aunque estuvo antes colocada en el centro de la plaza, merecedora de
los numerosos elogios obtenidos por el emblemático sitio que ocupa, de interés
histórico y de renombre en los círculos sociales y culturales que,
poco a poco, se ha ido con el paso de los años deteriorando.
.jpg)
Según apuntábamos anteriormente ha necesitado los trabajos
de restauración, que han sido durante tres meses, a partir de diciembre de
2024, con intervención acertada para devolverle el esplendor a la fuente
renacentista de la plaza de España de Santa Cruz de La Palma.
A media tarde, 19,30 horas, habiendo sido el acto oficial,
mediodía de la referida jornada, de finalización de la ardua labor, los
prestigiosos restauradores Domingo José Cabrera Benítez (1971) y Nieves Luisa
Cabrera Castro (1972), profesionales de la empresa In Situ, ofrecieron
en la sede de la Real Sociedad La Cosmológica una exposición de los
entresijos pertinentes encontrados en la pila.
La fuente mural luce sus mejores galas que han
culminado este mes de marzo con matrícula de honor, informa el ayuntamiento en
nota de prensa y a través del alcalde, Asier Antona Gómez (1976), y la
concejala de Patrimonio y Turismo, Saray González, presentaron el proyecto ante
los medios de comunicación con el resultado final de las actuaciones realizadas
en la fuente ‘Cristóbal de Laserna’, que muestra en su parte superior
los escudos de San Miguel y el de Jerónimo de Salazar, regidor de los destinos
municipales, gobernador del primer Concejo de La Palma.
Los presentes en el acto protocolario, encargados de estas
tareas, explicaron el proceso técnico llevado a cabo en este bien patrimonial
a cargo de los mencionados restauradores, en el que no faltó el edil de la
Corporación, Manuel Garrido Abolaña, quien propició en el mandato anterior este
encargo. Con esta intervención, se continúa con el plan de actuaciones de la
concejalía de Patrimonio y Turismo, que ya ha acometido diferentes acciones
para la conservación de bienes y piezas fundamentales, como la restauración
ejecutada el pasado año de la estatua del Sr. Díaz.
Asimismo, el cronista oficial, Manuel Poggio Capote (1969),
que habló en segundo lugar, después que lo hizo Asier Antona, expuso un breve
repaso por la historia de este bien patrimonial emblemático para la ciudad y
para los palmeros.
Intervino en el orden establecido, la restauradora en nombre
de la empresa y del compañero restaurador, para indicarnos que la restauración
no para el tiempo y sus efectos. Sus elementos principales se fueron
deteriorando, especialmente en aquellos que la componen como es el caso de la propia
fuente, la escalera, el vaso de piedra, el arco
y el frontón pétreo.
Además de las actuaciones hechas para recuperar cada uno de
estos elementos, se ha dado un tratamiento de impermeabilidad a la piedra
para conservar por más tiempo los trabajos de embellecimiento ejecutados.
Se trata de una fuente histórica, que está compuesta por
cuatro componentes diferentes, una escalera de piedra, formada por dos
escalones frontales al vaso, un vaso de piedra, construido con grandes sillares
rematados con una albardilla del mismo material, donde se aprecian
gruesas juntas de mortero entre sillares y un desagüe en mal
estado, un arco carpanel de piedra, con dovelas formando un nicho
embutido en el muro, en cuya parte inferior se halla los cuatro caños metálicos
y, debajo de estos, plantas ornamentales que conforman una gran maceta, y un
frontón pétreo, con inscripción labrada y dos escudos heráldicos, coronados en
sus ángulos por tres netos.
El muro que alberga la fuente es de mampostería, enfoscado
con mortero de cemento y pintado de blanco, y sobre la fuente se encuentra una
estructura que funciona como tejaroz. En cuanto a sus dimensiones, el
vaso de la pila mide 5,25 metros por 2,10 metros por 1,41 metro, mientras que
la altura total de la estructura alcanza los 4, 30 metros.
Por último, tanto Asier como Saray aplaudieron el trabajo
finalizado por el equipo técnico al conseguir ‘devolver el esplendor para
mostrar así la cara más bella de una fuente que ha formado parte de la historia
del municipio, tanto en la memoria colectiva como en la vida personal y la
infancia de todos los vecinos y vecinas y que nunca se había restaurado’.
No hay comentarios:
Publicar un comentario