![]() |
Bosque de Los Tilos. |
Hablar de joyas naturales en La Palma no es pensar en sueños
imposibles de contemplar y de estacionar las miradas en algo fantasmagórico.
Simplemente, es saborear la mayor experiencia jamás tenida en la vida, que se
consume en un éxtasis admirable de tanta belleza sorprendida por la luz y
humedad constante, en medio de la magnanimidad del clima.
Pura representación de los bosques de laurisilva del archipiélago canario, frágil ecosistema heredado de
la era terciaria, en donde la
jungla, silencio y sensación de querer tocar el cielo con las manos suaves de
la brisa y espesa niebla marcan los pasos hacia una grandilocuente apoteosis
nunca vista. Por algo se trata de una de las rutas de senderismo más
agradecida.
![]() |
Mirador. Interior del bosque |
Este bosque jurásico, por llamarlo de alguna manera por su
semejanza a los míticos existentes en el antaño, es toda una explosión de
verdor, auténtico fósil viviente, que, sólo, se conserva en las
Islas Canarias, porque la orografía escarpada se presta para el alumbramiento
tan singular y único en el mundo, que le permite atrapar, literalmente, lo
esencial del influjo atlántico o el vestigio de la remota Atlántida, traducido
en señal de la existencia inexplicable del surrealismo sorpresivo a la búsqueda
misteriosa de lo transformable en cuento o leyenda.
Esa formación arbórea une magia y conforma un patrimonio natural de excepcional
valor. Es todo un paraíso de la biodiversidad,
que se asienta en unos parajes inigualables. Declarada Reserva Mundial de la Biosfera
desde 1983. Concretamente en el área del barranco del Agua y sus próximas
ubicaciones en un lado u otro, alrededor de localizaciones propias para el
disfrute de senderistas y meros visitantes atraídos por medios propagandísticos
para gozar de un remanso de paz y a vista de pájaro observar la gloria de una
pequeña porción de la naturaleza soberana y viva, que a cada segundo
transcurrido nos maravilla, como un corazón salvaje.
![]() |
Cascada. Barranco del Agua |
Descubrimos, sin lugar a duda, que estamos ante una inmensa
extensión de árboles y plantas retorcidas en busca de la luz y nubes
arremolinadas entre sus ramas repletas de hojas fotosintéticas y clorofílicas.
En cuanto a la flora, encontramos
desde los tilos, que les da el
nombre, hasta laureles, aceviños, madroños, fayas, brezos, palo blanco… y extraordinarios helechos gigantes y en la fauna destacan especies endémicas de gran rareza, como las palomas turqué y rabiche,
pinzones, entre otras aves, y
numerosos invertebrados.
![]() |
Nacientes de Marcos y Cordero |
La caminata por dos senderos propicia unas sensaciones
fabulosas percibiendo el aroma de las hojarascas frescas, que es el mejor
reclamo al relax medioambiental,
culminando con la cascada en medio
de un impacto visual nunca imaginado.
Ascendiendo unos mil metros hasta culminar los nacientes de Marcos y Cordero, a unos
1350 metros de altitud, se recorre
trece túneles y al final de los mismos se alcanza el objetivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario