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domingo, 1 de febrero de 2026

NAVEGAR ES NECESARIO Y ÚTIL

         Hacemos una obvia observación de apreciación para indicar que en la Roma antigua comentaban ‘navigare necesse est, vivere non est necesse’, traducido, dice así: ‘navegar es necesario, vivir no’, lema utilizado por la Liga Hanseótica en la edad media. Este latinazgo, llámelo como lo llamen, recoge bien la dependencia que ha tenido el comercio desde hace milenios de años o sentir de la humanidad en el transporte marítimo, aéreo, ferroviario… y de cualquier otro tipo u origen por cielo, mar y tierra, denominados asiduamente a las circunstancias presentes con la simple implicación del medio y objetividad de los factores apropiados a su desarrollo mediato e inmediato. Sin embargo, podríamos encontrar una interpretación metafórica que describiría la necesidad de continuar con la labor de no detener el necesario y continuo avance en la mejora de la prestación del servicio, más allá de los avatares del destino. La larga tradición pudiera dar la apariencia de que el viajar disfrute una estabilidad tecnológica con ciertas retenciones y que hace tiempo ha tenido un bajón económico y puntual en el desenvolvimiento y proceso evolutivo. Ante nosotros se presenta una industria que propone soluciones novedosas que le permitirán seguir prestando su servicio esencial.

                              Navegar es necesario a otros lugares desconocidos, buscando plenitud de conocimientos y culturas distintas o como nuevos en ver, saboreando su gastronomía, historia, geografía, rincones, museos, fiestas, fauna y flora en plena naturaleza con un exhausto recorrido por los senderos y visitas guiadas.  Contamos con el Observatorio Astrofísico del Roque de los Muchachos (2.426 metros). Es el punto más alto de la isla de La Palma y segundo del archipiélago canario después de Tenerife. Se sitúa entre el término municipal de la ciudad de El Paso y la villa de Garafía. Es todo un destino o reclamo turístico por encontrar, contenido enriquecedor o componente notable de nuestro saber, que constituye el compendio enciclopédico de nosotros mismos.

       No resulta nada sorpresivo conocer el principal reto que afronta la llegada de grandes cruceros a nuestro puerto de Santa Cruz de La Palma, con miles de cruceristas, llenando de alegría y de expectación las calles adoquinadas. A veces, coinciden dos o tres buques de super dimensiones, ofreciendo una inigualable e inolvidable imagen de postal.

                              Un enjambre humano sentado en terrazas de bares, cafeterías y restaurantes, curioseando en tiendas, visitando templos y salas de exposiciones museísticas y otros trotando por distintos rincones del entramado urbano y, los más, se trasladan a Los Llanos de Aridane. Todas las alternativas ayudan a alcanzar el objetivo propuesto como valor adquirido y programado en el mundo turístico que gracias al impulso experimentado por el sector para su huella se llega a incomparables metas.

                              La Palma con su posición privilegiada la hace encrucijada de tres continentes: Europa, África y América. Incorporada a la Corona de Castilla, el 3 de mayo de 1493, tiene una superficie de 728 kilómetros cuadrados y una población de unos 80.000 habitantes.

       Su orografía es impresionante y escarpada, con la particularidad de presentar las mayores alturas del mundo en relación al perímetro de su suelo. En su centro, La Caldera de Taburiente, en un paraje de inolvidable belleza, declarada Parque Nacional por Decreto, de 6 de octubre de 1954. Sus esbeltas cumbres, sus profundos barrancos, sus manantiales de agua, la diáfana luminosidad de su cielo azul y nubes invitando a gloria y su clima casi siempre primaveral hacen de La Palma un paraíso único y deseado por aquellos con un corazón bohemio y soñador de sosiego y paz esparcidos por sus microclimas y de atractivas tradiciones, cultura y, sobre todo, por su gente sencilla y acogedora en conceder la primacía como sello de identidad que hacen de la isla verde un sitio singular.

                               Su ciudad capital es tranquila y bulliciosa que se formó bordeando una pequeña ensenada abierta al naciente. Su puerto se convertiría en el siglo XVI en el tercero del Imperio, tras Sevilla y Amberes.

                              La riqueza natural trajo consigo, a través de los años, su florecimiento en todos los órdenes. Una de las facetas donde más se notó esta evolución fue en su elevado espíritu cultural, el patrimonio artístico que posee en arquitectura, pintura y escultura, sin dejar de reseñar la literatura en el teatro, prosa y versos, siendo, además, fructífera en la de más cabeceras de periódicos publicó en toda Canarias, ejemplo de ello tenemos el ‘Diario de Avisos (da), Decano de la Prensa de las islas, fundado en Santa Cruz de La Palma, en 1890, es auténtico exponente de su brillante pasado.

            El Real Santuario de Nuestra Señora de Las Nieves, Patrona de La Palma, centro de la espiritualidad palmera, enclavado en el término territorial de la capital insular, se halla muy próximo, y se celebra cada lustro, los años terminados en 0 y en 5, las Fiestas Lustrales. El lugar es hermoso y tranquilo, un remanso de relax acondicionado a meditar y reconciliarnos con el silencio como lo mejor para conseguir, aunque sea por un momento, la libertad de pensamiento con Dios. El extraordinario lugar reseña en el paisaje situado entre dos barrancos, El Río y el de la Madera, tomando este último el nombre de Las Nieves hasta su desembocadura, interrumpido por el murmullo del agua de la fuente de los peregrinos y la cadencia de la brisa.

                              La Palma, que es tu morada de suaves brisas y esmeraldas con perfumes de laureles, viñátigos, pinos, tilos y brezos, como diría un poeta, se viste con sus mejores galas cada quinquenio para disfrutar de la Bajada, que tan entrañablemente unida está al sentir insular. Vinculada al pueblo palmero con un conjunto de eventos como la Pandorga, los acróbatas, el Minué, el Carro Alegórico y los enanos acompañados por otros acontecimientos, no menos atractivos, como los Mascarones y Cabezudos, el Diálogo entre el castillo y la nao de María, la Batalla de Flores, la Fiesta de Arte… Se le tributa rendido lauro de amor y de fe, se le canta por los artistas con lo mejor de su inspiración en música, danza y poesía. 

             Una vez hecha tan somera descripción anterior y al socaire del risco de la Concepción marcando las diferentes estaciones del año, la ciudad pone sonido y música propia a cada una y en tiempo pasado cuando las casas se alongaban al mar y los vecinos saludaban y despedían a los barcos semanales, cuando crecían la hierba entre el empedrado, corrían los barrancos Santa Cruz de La Palma se recreaba de sus fiestas y costumbres en un marco incomparable por ser una ciudad muy antigua. Conserva todavía edificios contemporáneos a su fundación. Tiene muy airoso emplazamiento que no es raro dado lo abrupto de su topografía, toda ella aparece construida como en anfiteatro, de manera que ya llegado desde el barco no nos es posible abarcarla en su extensión, nos lo diría Dulce María Loynaz, prestigiosa escritora cubana que mereció el Premio Miguel de Cervantes de Literatura en 1992, ello unido a las torres y espadañas de sus muchas iglesias que les prestan un singular encanto.

                              Santa Cruz de La Palma o como la llaman invariablemente por toda la isla la ‘Ciudad’, según lo describiera la británica Olivia Stone, durante su visita a nuestra isla, en 1883, y en su obra literaria ‘Tenerife y sus seis satélites’, se encuentra sobre una ladera inclinada con sus casas blancas de azoteas elevándose unas sobre otras, agrupadas al pie de las montañas…

                              La ciudad nació de la bahía y esta realidad fundacional ha marcado su historia con un sello indeleble en el transcurso de los siglos. Desde siempre vivió para el mar y gracias al mar la isla se propagó por los mares y las tierras conocidas.

                              En los astilleros a nivel de playa surgió una industria floreciente de competición y vanguardia, que en la carrera de Indias cosechó grandes éxitos. Sus barcos construidos por fabricantes locales, carpinteros de ribera y por armadores surcaban los mares y unían puertos tan distantes como los de La Habana y Amberes. Para comerciar con Indias la Corona de Castilla creó, si bien por poco tiempo, el primero y único Juzgado Oficial de la Contratación de Indias en las Islas Canarias, muy al principio de 1564, al tiempo que las naves isleñas transportaban vinos y brea, principalmente, a los puertos de Hispanoamérica.

             Esta cultura marítima de Santa Cruz de La Palma se traduce en el amplio horizonte que hoy posee con el tráfico aéreo y en el establecimiento de verdaderas dinastías de maestres, fabricantes y pilotos como las que ejemplifican las sagas de los Cano, Díaz Pimienta, Arozena Lemos y Henríquez, Casas Lorenzo, Rodríguez González, Fernández y otros tantos más artífices de la ingeniería naval, que constituyeron auténticas familias de constructores y navieros. Se trata de una transmisión marinera, que con altibajos llega a los albores del siglo decimonónico con gran arraigo en la memoria colectiva de los palmeros, cuando la construcción de barcos de vela decayó a favor por la competencia de los grandes vapores que monopolizaron el comercio y el tráfico nacional e internacional.

                              Adentrarnos en el mundo de la navegación desde la existencia del hombre es constatar con nuestra historia marítima a partir de varias centurias que han dejado huellas para la gloria y conocimiento de la construcción naval de La Palma.

                              En conclusión, terminamos por lo que cualquier trabajo de esta índole daría comienzo descriptivo. El motivo no sé cuál podría ser. Lo principal es obtener un conocimiento global, mientras hagamos la lectura. Se desarrolla sobre tres grandes bloques: La situación actual en el perímetro de la ciudad de Santa Cruz de La Palma y en sí la Isla Bonita; su arte, arquitectura y sentimientos efímeros como patrimonio y sus costumbres, personas y acontecimientos importantes en el tiempo y ámbito local.

      FUENTES CONSULTADAS:

      La Gaveta Económica. Nº 120. Año XI. Enero 2026, pp. 36, 37 y 38. José Antonio Conde González. Capitán Marítimo de Tenerife.

     Guía Editorial Everest. Real Santuario Insular de Nuestra Señora de Las Nieves. La Palma.

     Pregón de las fiestas en honor a Nuestra Señora de La Luz y San Telmo. Santa Cruz de La Palma. 7 de septiembre de 2016. Domingo Cabrera Pérez.

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