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domingo, 15 de marzo de 2026

EL HAMBRE EN EL MUNDO

            Con pocas palabras se puede hacer una amplia descripción sobre el hambre en el mundo, pero jamás no hay suficientes comentarios para erradicarla de nuestro planeta, maltrecho por sus causas y consecuencias reales y palpables como algo que vive con nosotros, día a día, aquí y allá, en continentes, países y sitios inhóspitos en donde las dificultades y medios no llegan o lo hacen tarde cuando la escasez se asienta como un mal endémico. En el mundo afecta a 673.000.000 de seres humanos, hombres y mujeres, niños y niñas, jóvenes y ancianos, 8,2% de la población mundial, en 2024, con una leve mejoría respecto a años anteriores, pero sigue siendo una crisis crítica, especialmente en África y zonas de conflictos. Impulsada por la pobreza, el cambio climático, la inseguridad y la subalimentación crónica que afecta desproporcionalmente a niños, con casi 300.000.000 en riesgo de desnutrición. A pesar de una ligera disminución, según cifras actuales, más de 700.000.000 de personas sufren inseguridad alimentaria y más de un tercio de la población mundial, 800.000.000, no puede costear una dieta saludable.

                              ¿Por qué sigue habiendo hambre en el mundo? El riesgo de hambruna podría afectar a millones de niños y niñas en el Cuerno de África. El hambre está amenazando de forma creciente la vida en todo el globo terráqueo de países como Sudán del Sur, Yemen, Etiopía y a la isla de Madagascar, preocupan especialmente por las condiciones en las que se encuentran, con unos alarmantes niveles de desnutrición infantil.

       No es la primera vez que el hambre es una amenaza de primer nivel para los niños y niñas del mundo. Por ejemplo, en 2011, la crisis nutricional del Cuerno de África nos dejó durísimas imágenes de niños y familias intentando sobrevivir sin apenas alimentos y en Sudán del Sur a la declaración de hambruna entre febrero y junio.

                              El objetivo es crear un mundo libre de hambre para 2030. El problema global del hambre y la inseguridad alimentaria ha mostrado un aumento alarmante, desde 2015, una tendencia exacerbada por una combinación de sumandos que incluyen la pandemia, los conflictos, el cambio climático y la profundización de las desigualdades.

                              ¿Cuántas personas pasan hambre? Se calcula que más de 600.000.000 de personas en todo el mundo, que se enfrentarán al hambre en el 2030. Lo que supera el inmenso desafío de alcanzar el objetivo cero.

                              ¿Por qué hay tantas personas que pasan hambre? Sorprendentemente, el mundo ha vuelto a niveles de hambre no vistos, desde 2005, y los precios de los alimentos siguen más altos en más países que en el periodo 2015-2019. Junto con los conflictos bélicos, enemistades hostiles, crisis climática y aumento del coste de la vida, la inseguridad civil y la disminución de la producción de alimentos han contribuido a la escasez y de los altos precios de los mismos.

        La inversión en el sector agrícola es fundamental para reducir el hambre y la pobreza, mejorar la seguridad alimentaria, crear empleo y aumentar la resiliencia ante desastres y crisis. Todos tenemos y queremos que nuestras familias tengan suficientes alimentos para consumir productos seguros y nutritivos. Un mundo sin hambre puede poseer un impacto positivo en nuestras economías, salud, educación, igualdad y desarrollo social. Es un factor único para construir un futuro mejor para todos. Además, dado que el hambre limita el desarrollo humano, no podremos alcanzar otros objetivos de desarrollo sostenible como la educación, la salud y la igualdad de género.

                              ¿Qué podemos hacer para ayudar? Puedes contribuir con cambios en tu propia vida en casa, en el trabajo y en tu comunidad apoyando a los agricultores a mercados locales y eligiendo alimentos sostenibles, defendiendo una buena nutrición para todos y luchando contra el desperdicio de alimentos. Participa y únete a la conversación, ya sea en plataformas de redes sociales o en tus comunidades.

     A pesar de los esfuerzos globales, se calcula que, en 2022, 45.000.000 de niños menores de cinco años sufrían desnutrición severa, 148.000.000 tenían retrasos en el crecimiento y 37.000.000 sobrepeso. Para alcanzar los objetivos de nutrición, en el 2030, es necesario un cambio fundamental de trayectoria. Lograr el hambre cero en el año antes mencionado, es imprescindible una acción coordinada urgente y unas soluciones políticas que aborden las desigualdades arraigadas, transformen los sistemas alimentarios, inviertan en prácticas agrícolas sostenibles y reduzcan y mitiguen el impacto de los conflictos y de la pandemia en la nutrición y en la seguridad alimentaria mundiales.

                              A continuación, damos a conocer el informe de las Naciones Unidas: ‘Las cifras del hambre en el mundo aumentaron hasta alcanzar los 828.000.000 de personas en 2021’.

                              ‘El último informe sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo revela que se está produciendo un retroceso en los esfuerzos por eliminar el hambre y la malnutrición’.

      La cifra es tan escalofriante, que al escribir estos párrafos nos hieren los sentimientos, cada día 24.000 personas mueren de hambre, de ellas, 18.000 son niños y niñas de entre uno y cuatro años. Es decir, ocho de cada diez personas. Se trata de una lacra, pero también de una amenaza que afecta tanto a niños y niñas, jóvenes y adultos, y ancianos en las regiones más vulnerables. Esta tragedia afecta especialmente a aquellos lugares que no tienen acceso a alimentos, agua potable, atención sanitaria y todos aquellos servicios básicos para una vida digna.

                              La escasez de alimentos es una de las principales causas del hambre en el mundo. La Organización de Naciones Unidas (ONU)estima que entre 720 y 811 millones de personas sufrieron hambre en el año 2020. Una inseguridad alimentaria que irá en aumento por las razones duraderas de la pandemia provocada por el Covid-19. Además, la ONU ofrece datos de cómo está repartido el hambre y la desnutrición. Unos 282.000.000 de personas viven en África, 418.000.000 en Asia y 60.000.000 en América Latina y el Caribe.

                              Las causas del hambre en el mundo son muchas. Entre ellas las más relevantes son las siguientes: pobreza y exclusión; cambio climático; conflictos armados y desplazamientos.

                              Las consecuencias tienen repercusiones graves y destacables en la población, que iremos viendo:

                              - La inseguridad y las crisis alimentarias que aumentan en los países más vulnerables. Por ejemplo, en las regiones donde existen conflictos no pueden seguir cultivando y produciendo sus alimentos. Además, se produce una subida de la inflación por la situación en guerra, provocando una subida de precios.

                              - Las personas que no tienen acceso a una alimentación sana y equilibrada comienzan a padecer de malnutrición y desnutrición. En este aspecto, los niños son los más perjudicados, ya que pueden desarrollar una desnutrición crónica, que tiene consecuencias fatales en su crecimiento.

                              - Además, las personas pueden sufrir enfermedades por mala alimentación. Esto, unido a la ausencia de acceso a los servicios públicos, les impide recibir una atención sanitaria adecuada y, por tanto, una recuperación casi imposible.

                              Más de 200.000.000 de niños están desnutridos o tienen sobrepeso, sufren de malnutrición y desnutrición. Este elevado número de afectados se debe a las consecuencias de una mala alimentación y serias deficiencias en el sistema alimentario, que impide un correcto desarrollo evolutivo en la infancia, según informa UNICEF.

       La atención integral de la primera infancia garantiza un desarrollo físico y motor, además de un crecimiento rápido de sus cuerpos y sus cerebros. Que los niños no se alimentan bien, afecta directamente a sus vidas y su desarrollo. La tasa de mortalidad infantil es un problema de todos y está directamente relacionada con estas situaciones. Aunque a veces pasemos esto por alto, una educación nutricional correcta es la clave para cualquier niño.

                              Soluciones del hambre en el mundo hay muchísimas y en la actualidad se multiplican, miles de organizaciones públicas y privadas, junto a los gobiernos, llevan a cabo una serie de finales felices para acabar el mal. Entre las más notables son las siguientes:

                              - Mejorar el acceso al agua y los sistemas de saneamientos. La alimentación y el agua son dos elementos que están intrínsecamente relacionados. La escasez de este líquido vital y los alimentos forman un conjunto. Por eso es esencial garantizar el derecho fundamental del agua y asegurar el acceso a los productos alimenticios.

                              - Mejorar el desarrollo agrícola y acceso a los alimentos. La FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación, ha asegurado que la producción agrícola mundial alcance para alimentar a la población del planeta. No obstante, es necesaria una correcta distribución de los productos para que tengan acceso a ellos. También, es necesario mejorar las cosechas de las zonas más pobres de África para que ellos mismos puedan cultivar sus alimentos.

                              - Dar prioridad a la educación. La educación es una de las vías principales para garantizar la seguridad alimentaria. Así, es importante que los niños y niñas tengan acceso a unan educación de calidad para romper el ciclo de pobreza en las sociedades con problemas económicos graves.

                              - Colaborar con la ciencia. La ciencia camina con pasos firmes para luchar contra la desnutrición y estudia tratamientos eficaces que puedan ayudar en casos extremos.

                              - Ayudar a concienciar sobre el problema. Otra forma de luchar contra el hambre es ayudar a concienciar a otras personas sobre la importancia de tomar medidas inmediatas para evitar las consecuencias del hambre. Participar en charlas, eventos y otras actividades que den visibilidad al problema, siempre es de gran ayuda.

                              En este sentido, el papel de la mujer en la lucha contra el hambre y la pobreza es sobresaliente. Si las mujeres tuvieran el mismo acceso a la formación y a las herramientas que tienen los hombres en el sector agrícola, se reduciría en un 17% el número de personas que pasan hambre.

                              ¿Cómo combatir el hambre? Erradicarla es uno de los múltiples objetivos de ‘Acción contra el hambre’. Estamos desarrollando proyectos que busquen promover la autonomía alimentaria de las poblaciones más vulnerables, garantizando su seguridad alimentaria a corto, medio y largo plazo.

                              Para ello, impulsamos la producción agrícola, la actividad de los mercados locales y las iniciativas microempresariales. ¡Todo ser humano merece una vida digna!

     Finalizamos lo expuesto contundentemente para no dilatar el tiempo, que nos sirva como activación o concienciación ante la exposición del hambre en el mundo. Lo hemos hecho sin ningún patrón concretamente meditado, sino de una manera informal sin tomar ninguna directriz determinada, tomando apuntes de un lado u otro del panorama internacional a través de las redes sociales en noticias o prensa escrita de diferentes medios difusivos. La intención no es otra sino la de transmitir lo verdaderamente preocupante del hambre en el mundo que nos rodea y nos acecha constantemente día y noche, con los tentáculos de la preocupación y desesperación de querer y no poder hacer nada.

                              En el mapa interactivo de la FAO sobre el hambre observamos las garras del mal que invade la faz mundial de la tierra que habitamos desde y hasta cualquier punto cardinal, en 2025, que se presenta desolador, según las últimas estimaciones mundiales sobre el hambre y la inseguridad alimentaria. En el informe se señala una pequeña disminución del hambre y es un problema que afecta a muchos países.

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