Solidaridad con el hermano pueblo de Venezuela, tanto tiempo
como sea necesario, sin escatimar la mínima ayuda para rescatar personas
desaparecidas de entre millones de toneladas de escombros, acumulados por
doquier humedecidos por las lágrimas de familiares, angustiados por la
desesperanza y el desamparo ante una catástrofe natural de tal magnitud. La
respuesta urgente no se ha hecho esperar a las familias, madres y niños,
afectados por el doble terremoto que asoló a la nación venezolana, el pasado 24
de junio.
.webp)