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domingo, 18 de octubre de 2026

QUINTO ANIVERSARIO DE LA ERUPCIÓN VOLCÁNICA

            Aún en busca de la normalidad perdida, recordamos aquellos momentos angustiosos e inciertos en el acontecer de un 19 de septiembre de hace cinco años la tierra se abrió ante el asombro de todos los presentes y de los más alejados del lugar, en el municipio de El Paso, isla del Señor San Miguel de La Palma, tras una crisis sísmica, que se produjo y se prolongó durante semanas, alrededor de 3 meses, y que afectó con un revuelo medioambiental de gran envergadura entre la opinión pública, social y económica isleña, acarreando enormes pérdidas materiales, no recuperables, en cualquier sector con vista al desarrollo agrícola, industrial y doméstico, lamentando el malestar familiar de cientos de viviendas, terrenos y de otros enseres sucumbidos ante la mirada atónita de los afectados o no, según se iban sucediendo los hechos.

                              El volcán arrojó con gran virulencia toneladas de material magmático y cenizas durante 85 días, dejando a unas 7.000 personas desalojadas, casi 2.000 viviendas, fincas, enseres domésticos afectados y daños directos valorados en más de mil millones. Las víctimas solicitan a las autoridades celeridad y participación, porque la reconstrucción va más lenta de lo esperado por la cantidad de trabas burocráticas y la disponibilidad de fondos económicos estatales.

                      Coincidiendo con esta efeméride el Consejo General del Notariado celebró en la isla de La Palma las ‘Jornadas Notariales’, que tiene como objetivo analizar la dimensión humana de la función notarial durante la catástrofe. 1066 actas de notoriedad para facilitar a los damnificados la acreditación de sus derechos y el acceso a ayudas e indemnizaciones. En total, se hicieron 2.959 copias acreditando la titularidad y los derechos sobre viviendas, fincas y negocios desaparecidos bajo el color incandescente de los afectados por la erupción.

                              ‘El volcán fue como un enemigo que no podíamos derrotar. Un enemigo que se iba a parar o se iba a retirar cuando él quisiera, no cuando nosotros quisiéramos’. Dejó muchas historias llenas de retos para incitar en la reconstrucción y un bagaje de testimonios para tomar decisiones con miras a un futuro abierto a la esperanza.

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